Los coches antiguos para bodas de esta semana y último post del año, son de nuevo los que producía la Studebaker Corporation, un coche clásico americano que su producción a penas duró dos décadas, el Studebaker Champion.

coches antiguos para bodas, Studebaker Champion 1950

Sin duda alguna el Studebaker Champion es uno de los coches antiguos para bodas en el que sus líneas y modelos los hacen diferenciarse de todos los demás coches clásicos americanos. La producción de estas joyas de las cuatro ruedas comenzó en 1939 y finalizó en 1958. Para salvar las bajas ventas que estos coches antiguos para bodas habían tenido tras la caída del sistema financiero del 29 comenzaron a diseñarlo completamente desde una hoja en blanco y lo que surgió fue un coche compacto y muy ligero para la época y fue uno de los modelos más vendidos gracias a su bajo precio que eran 660$ de la época.

coches antiguos para bodas, Studebaker Champion 1940La primera generación de estos coches clásicos americanos que salió en el 39 era un coche de lujo y tenía reposabrazos y limpiaparabrisas duales y su motor que tenía 78 caballos de fuerza, junto con sus líneas aerodinámicas le hacían llegar a los 100 kilómetros por hora. La segunda generación de estos coches antiguos para bodas llegó en 1941 de los cuales se produjeron un número limitado de vehículos y al ser los únicos modelos producidos por la Studebaker Corporation antes de la guerra se convirtieron en los coches más populares de la marca.

Ya tras la Segunda Guerra Mundial llegó la tercera generación de estos magníficos coches clásicos los cuales fueron totalmente rediseñados, sus motores tenían hasta 85 caballos de potencia y 2700 centímetros cúbicos. Exteriormente su diseño era envolvente y lo más característico era su parte frontal la cual recuerda a la parte delantera de un avión con los faros a cada lado del cono central donde podemos imaginar unas hélices de avión.coches antiguos para bodas, Studebaker Champion 1954La cuarta generación de estos coches antiguos para bodas cambió con respecto a la anterior, la parrilla delantera era estrecha y dividida en dos partes y sobre ella estaban los faros delanteros con forma redonda pero sus motores seguían manteniéndose en 85 caballos de fuerza. La quinta y última generación de estos coches clásicos americanos surgió para competir con las grandes corporaciones de automóviles en 1957 los cuales llegaban a los 4700 centímetros cúbicos y a los 210 caballos de vapor.