Los coches para bodas han de ser estéticamente interesantes para poder lucir una auténtica joya de las cuatro ruedas. El elegido de esta semana es el Buick Super, uno de los coches clásicos americanos más espectaculares.

Coches para bodas Buick Super 1940

 

Coches para bodas Buick Super 1940 parte traseraOtra de las marcas estadounidenses de las que podemos elegir coches para bodas es Buick que fue fundada en 1903 y propiedad del grupo industrial General Motors desde 1908. La característica de esta marca es que era distinción de lujo. El Buick Super se empezó a producir en 1940 con la Serie 50 y bautizado como “torpedo”. Lo característico de este modelo es que, influenciado por el Cadillac Sixty Special de la época, era más amplio en el interior con espacio para 6 pasajeros gracias a su banqueta corrida en la parte delantera. El motor que tenía era de 8 cilindros y 4000 centímetros cúbicos. En los inicios tenía 107 caballos de potencia y llego en esta primera generación a alcanzar los 125 caballos. En el exterior se aprecia su forma redondeada de la parte trasera al estilo de los conocidos “escarabajos” de Volkswagen.

Coches para bodas Buick Super 1950La segunda y tercera generación como coches para bodas se diferencian exteriormente de la primera en la parrilla del ventilador del parachoques delantero con todos sus detalles cromados. Los faros delanteros completamente redondos. Los faros traseros seguían manteniéndose sobre las dos casi inexistentes aletas caracterizados por su pequeño tamaño. Los motores de estos coches para bodas en estas generaciones cambiaron un poco. En la segunda generación cambió la carburación de sus motores y redujeron su compresión, el efecto que tuvo es que sus caballos de potencia se vieron afectados cayendo  de los 125 a solo 110. La tercera generación mejoró en ese aspecto ya que consiguieron llegar a tener 120 caballos. Hubo cambios también en el interior con un salpicadero totalmente nuevo y asientos de cuero que eran eléctricos.

Coches para bodas Buick Super 1957La cuarta y quinta generación son las más espectaculares de los coches para bodas, su línea de los años 50 lo dice todo a cerca de esta joya de las cuatro ruedas. Los clásicos americanos de estas décadas son sin duda alguna una maravilla. El exterior de estos coches para bodas es muy diferente de las generaciones anteriores ya que la forma de todo el vehículo es más rectangular. Sus parachoques delanteros son cromados y con dos robustos conos, como los del Cadillac ElDorado del que hablamos en un blog anterior. El Buick super del 57 al 58 cambió exteriormente, sus faros delanteros pasaron a estar juntos en el parachoques y las aletas traseras se elevaron aún más terminando en pico con los faros incrustados en ellas.

Este modelo como coches para bodas siguió con más generaciones y fue en 2008 cuando lo volvieron a resucitar tras la década de los años 50. Lo cual lo clasifica como una máquina muy especial, de lujo y totalmente exclusiva.